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Innovación

La movilidad urbana del futuro

La movilidad urbana es el sistema que vertebra una ciudad, conectándola con sus habitantes y dotándola de sentido

03 octubre, 2018

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La movilidad urbana es el sistema que vertebra una ciudad, conectándola con sus habitantes y dotándola de sentido. Sin embargo, el paso de los años y los avances tecnológicos la obligan a reinventarse para satisfacer las necesidades de unas urbes en evolución constante.

El aumento de la población en las ciudades implica un incremento en el número de desplazamientos, bien sea por necesidad o por ocio. Además, la transformación tecnológica y científica se ha traducido en un cambio en las necesidades de dichos habitantes con respecto a la movilidad, las cuales distan mucho de las que existían hace una década. En este contexto, la clave para que ambas variables conjugadas den un resultado positivo es el equilibrio: satisfacer los requerimientos de los individuos sin que de ello resulte un impacto negativo para el planeta.

En este sentido, y desde hace ya unos años, se ha ido tomando concienciando de forma generalizada sobre la importancia de una movilidad respetuosa. Poco a poco los coches térmicos se van substituyendo por vehículos eléctricos e híbridos, no obstante, el cambio no radica solo en cada ciudadano como individual sino en el conjunto.

El futuro de las ciudades pasa por una transformación que facilite el uso de vehículos alternativos, haciendo las ciudades más accesibles a través de medidas como el aumento de puntos de carga. Adicionalmente, otro de los puntos clave de la movilidad urbana del futuro pasará por facilitar la implementación de los vehículos autónomos. Con ellos, se elimina el error humano, por lo que está previsto que reduzcan los accidentes de tráfico casi en su totalidad.

Con todo, es importante que, en un futuro, las vías se adapten a este tipo de conducción, por ejemplo, aumentando la visibilidad de los bordes de las carreteras que los sensores de dichos automóviles para que divisen su camino con más facilidad. Y es que, en definitiva, la movilidad urbana se halla inmersa en un proceso de evolución y cambio que augura soluciones radicalmente distintas a las actuales en un futuro no muy lejano.