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Innovación

La realidad virtual como tratamiento

¿Alguna vez has sentido miedo al conducir cerca de un precipicio o al asomarte al balcón?

25 julio, 2018

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¿Alguna vez has sentido miedo al conducir cerca de un precipicio o al asomarte al balcón? No eres el único. De hecho, es una de las fobias más comunes en la sociedad. Una de cada cinco personas asegura haberla sentido alguna vez y se calcula que una de cada veinte está diagnosticada clínicamente con acrofobia. Sin embargo, la realidad virtual se presenta ahora como una aliada para combatir este pánico a las alturas.

Daniel Freeman, de la Universidad de Oxford (Reino Unido), ha liderado un experimento con el fin de averiguar si la realidad virtual podía ser más efectiva como tratamiento que los procesos habituales. Así lo publicaba la revista científica The Lancet Psychiatry.

La prueba: El ensayo se realizó mediante una muestra de cien personas que no se hallaban sometidas a ningún tratamiento psicológico alternativo. El grupo fue dividido en dos, aproximadamente la mitad de los cuales (51) sería sometida a un tratamiento ordinario mientras que la otra mitad (49), sería tratada mediante un software de realidad virtual; un programa con un entrenador que les enfrentaba a sus miedos con actividades como caminar sobre una plataforma flotante.

Los resultados: Los participantes cumplimentaron cuestionarios sobre la gravedad de su acrofobia antes de someterse a ninguna prueba. Tras el experimento, que tuvo una duración de dos semanas, los pacientes volvieron a rellenar dichos cuestionarios, además de asistir a una reunión. La mayoría de las personas sometidas a RV aseguraban haber superado su miedo; la otra mitad, en cambio, no mostraba cambios significativos.

Tales resultados muestran la versatilidad de utilidades que puede tener a la innovación tecnológica, y la practicidad de éstas. Eliminar o reducir la aversión a las alturas implica una mengua del estado de tensión que ello comporta. Esto resulta cuanto menos interesante para cualquier aspecto de la vida de las personas que la padecen y, por tanto, también para la conducción. Superar este miedo puede ampliar el abanico de posibilidades a la hora de viajar de forma cómoda y segura.